Esquizofrenia: causas, síntomas y tratamientos

Por 14 agosto, 2019Esquizofrenia

La esquizofrenia es un trastorno mental grave que afecta a la persona deteriorando sus capacidades en diversos aspectos psicológicos, como el pensamiento, la percepción, las emociones o la voluntad.

Los pacientes esquizofrénicos pueden perder el contacto con la realidad (psicosis), sufrir alucinaciones, delirios (creencias falsas), tener pensamientos anormales y alteración del funcionamiento social y laboral.

¿Cuáles son sus causas?

El origen de la esquizofrenia no se conoce con certeza. No obstante, en los últimos años se han logrado algunos avances que permiten señalar diversos factores responsables del trastorno:

1. Alteraciones precoces del desarrollo del cerebro.
2. Predisposición genética.
3. Alteraciones en moléculas del cerebro.
4. Infecciones del embarazo y complicaciones del parto.

Por otro lado, los síntomas más característicos de la enfermedad son:

Delirios: Ideas erróneas de las que la persona está convencido. Por ejemplo, creer que todo el mundo está contra él o que tratan de perjudicarle.

Alucinaciones: Percibir algo que no existe. Por ejemplo, oír voces, ver objetos o caras que no están.

Trastornos del pensamiento: El lenguaje del humano se hace incomprensible y con poca fluidez.

Alteración de la sensación sobre sí mismo: El sujeto siente que su cuerpo está cambiando, se ve a sí mismo como alguien raro. Las personas pueden decir que no se reconocen al mirarse al espejo.

Deterioro de las emociones: La afectividad se va empobreciendo y puede llegar a la ausencia de sentimientos. Las personas se muestran inexpresivos y se comportan con frialdad hacia los demás.

El tratamiento de la esquizofrenia es farmacológico, principalmente con neurolépticos o antipsicóticos. Se diferencian dos tipos de antipsicóticos:

Los clásicos: la clorpromazina, el haloperidol o la tioridazina.
Los neurolépticos atípicos: clozapina, risperidona, olanzapina, ziprasidona o quetiapina.

Ambos grupos tienen en común la capacidad de corregir desequilibrios de los neurotransmisores, sobre todo la dopamina, y aliviar los síntomas positivos. Sin embargo, los neurolépticos atípicos tienen especial capacidad de conseguir el desequilibrio del neurotransmisor serotonina.