logo

FAIL (the browser should render some flash content, not this).
El Síntoma como Formación del Inconsciente.
PDF Imprimir E-mail
CESMER Equipo - Articulos de Interes Profesional
Indice del artículo
El Síntoma como Formación del Inconsciente.
Pagina 2
Pagina 3
Bibliografía
Todas las páginas

Ps. Carolina Romanik Foncea






         Desde la psiquiatría, se plantea al síntoma como algo que se padece y que  causa sufrimiento a la persona. Si es que el síntoma ha disminuido (“síntoma en remisión”) o si desaparece, la enfermedad es superada y la persona está sana. De esta forma, el síntoma es planteado como algo negativo. Es por esta razón, que me interesó intentar comprender al síntoma como se plantea en este curso, como formación del inconsciente, desde la teoría freudiana.

        En el estudio del sueño como una formación del inconsciente, se produce un conflicto entre dos amos, un deseo preconsciente asociado a un deseo infantil inconsciente por un lado, y la conciencia junto a la censura por otro. El sueño manifiesto, corresponde a un acuerdo entre esos dos amos. De esta forma, se estudió a esta formación del inconsciente como un cumplimiento de deseo.
       Se plantea que el síntoma sería también una posibilidad de dar trámite a un conflicto, al conflicto que surge entre un deseo inconsciente y la defensa. No obstante, debido a su carácter negativo, como generalmente lo entendemos, no logro comprender con claridad la satisfacción del deseo inconsciente.

       Se deberá aclarar, desde el principio, que la defensa que entra en conflicto con el deseo corresponde a la represión secundaria (esfuerzo de dar caza a las representaciones ligadas a lo reprimido-inconsciente). Sabemos que la división del aparato anímico (en inconsciente, preconsciente y consciente), según la primera tópica, se constituye producto de la represión primaria (esfuerzo de desalojo). De esta forma, en el sistema inconsciente quedan los deseos edípicos, tanto de amor como los hostiles.

       Previo al desarrollo teórico del proceso de formación del síntoma, es importante definir dos conceptos centrales en la teoría freudiana: el de pulsión y el de libido.

       La pulsión, es entendida por Freud como concepto fronterizo entre lo psíquico y lo somático, es el representante psíquico de los estímulos que provienen del cuerpo, y que alcanzan el alma (lo psíquico). Uno de los destinos de la pulsión es la represión.

       El concepto de libido, es definido por Laplanche y Pontalis como una energía, como la manifestación dinámica, en la vida psíquica, de la pulsión sexual. 

       Respecto a la formación del síntoma, Freud señala que producto de una frustración en la realidad, a la satisfacción de la libido, ésta emprende el camino de la regresión, y aspira a satisfacerse dentro de una de las organizaciones ya superadas, o por medio de uno de los objetos que resignó antes, o que quizás no resignó en su totalidad.  Estas regresiones, despiertan la contradicción del yo y de la represión. La libido es atajada, e intenta escapar, debe ser descargada para una disminución de la excitación, según lo plantea el principio de placer. Las fijaciones dejadas en la vía del desarrollo de la libido, le permiten aquella escapatoria, y de esta forma, la libido inviste representaciones del  inconsciente.

      Hago una pausa de la idea que estaba siendo desarrollada, para ver si el principio de placer aportará algo a la reflexión del tema en cuestión.