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Tratamiento del Trastorno Bipolar
Tratamiento Trastorno Afectivo Bipolar
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Cada paciente requiere un tratamiento específico, considerando las características de su trastorno, su personalidad, su entorno social y familiar, si consume o no alcohol y drogas,alteraciones químicas cerebrales y si tiene alguna patología médica asociada.

Es imprescindible saber que son las personas cercanas o familiares, los que deben responsabilizarse por el paciente cuando este no tiene conciencia de enfermedad y pedir ayuda aún cuando la persona no lo desee.

En este tipo de trastorno afectivo, la medicación es fundamental, debido a su efectividad en las alteraciones químicas cerebrales que conllevan el desarrollo de los episodios bipolares. De esta forma, los fármacos ayudarían a nivelar aquel desequilibrio químico.

La duración del trastorno es indefinida, probablemente para toda la vida, debido a que la prevención es indispensable para evitar recaídas en las crisis.

De esta forma, en un primer momento, el médico o psiquiatra deberá tratar los episodios presentados, es decir estabilizar al paciente, para luego proseguir con un tratamiento de mantención, destinado a aminorar o prevenir nuevos episodios de la enfermedad.

Para saber las dosis de medicamentos necesarias para la persona, el médico deberá solicitar exámenes sanguíneos que clarificaran los niveles del desequilibrio químico en el cerebro. En este sentido, existen múltiples variedades de fármacos posibles a utilizar, y pudiera suceder que el médico requiera ciertas combinaciones de éstos. Los medicamentos más utilizados son los estabilizadores del ánimo, los antidepresivos, los ansiolíticos y los antipsicóticos atípicos.      

Respecto a la psicoterapia como otra forma de tratamiento, es útil ya que existen factores psicológicos, como el estrés, el temperamento y cómo son significadas las condiciones ambientales, que influencian tanto el desarrollo como la evolución de la enfermedad.

Por otro lado, se plantea que la persistencia o intensidad de situaciones estresantes, son un factor negativo en la evolución de la enfermedad. En este sentido, se encuentra en la psicoterapia, como tratamiento complementario a la farmacología, una instancia positiva en distintos aspectos, como son el cumplimiento con el tratamiento y la prevención de recaídas en las crisis. Esto se lograría mediante una psicoeducación, instruyendo tanto a la persona, como a la familia, sobre la realidad de la enfermedad y las consecuencias negativas que acarrea. Así también, se pueden abordar distintos sentimientos que pueden surgir, como la desesperación o la culpa que suele presentarse por las acciones realizadas durante un episodio maniaco. Asimismo,  en la psicoterapia se otorga apoyo al paciente, ayudándolo a que desarrolle habilidades para hacer frente al trastorno.

Una vez iniciado el tratamiento y estabilizado el paciente, es fundamental que éste se haga cargo de su enfermedad y que aprenda a identificar los signos que le da su organismo para poder prevenir una crisis. Esto s elogra mediante la psicoterapia, en la que el paciente puede ir identificando factores ambientales gatillantes de éstas.

Se señala que, el trastorno bipolar puede incidir en el funcionamiento familiar y, simultáneamente, dicho funcionamiento afectaría el curso del trastorno. Debido a esto, se podría requerir por un lado, modificar ciertos patrones conductuales a nivel familiar que estén afectando al paciente, y por otro, dar apoyo y contención a la familia, informándola y dándole herramientas sobre un adecuado manejo.

Por último, es importante que el paciente y su familia confíen en el médico tratante y en el servicio de salud mental que se les brinda, ya que no es adecuado ir de médico en médico buscando una mejoría instantánea, sino que lo que se necesita es un entendimiento adecuado de la enfermedad para saber sobrellevarla en el tiempo y aprender a vivir con ésta.


Psicóloga revisora Carolina Romanik Foncea